Nuestros hijos durante el crecimiento, pasan por etapas donde no quieren comer de la forma acostumbrada, pudiendo incluso aborrecer algunos alimentos que antes eran conocidos. Se puede justificar este cambio por alguna molestia eventual como la salida de los dientes o alguna enfermedad, pero muchos padres no encuentran una explicación y se preocupan, aunque es algo que se puede solucionar de forma sencilla y efectiva. No será cuestión de descubrir alimentos milagrosos, sino de hacer de todo el proceso agradable.

comida de colores para abrir el apetito a los niños

Debemos utilizar la creatividad, combinar colores y crear nuevos platillos que animen a los niños a probar comidas nuevas o mantener el apetito con las comidas ya conocidas. Estas son algunas de las claves que se pueden utilizar. Durante el crecimiento los padres incorporan el juego del avión, cucharadas por diferentes parientes, incentivos, suplementos e incluso castigos buscando que los niños ingieran los nutrientes necesarios para un correcto desarrollo, pero en la mayoría de los casos se está ante una batalla perdida.

 

La idea no es que la hora de la comida sea una guerra constante, una actividad que no disfruten sino que busquen con ansias esta hora, esperando un nuevo platillo que despierte su interés. Primeramente no debemos desesperar, solo necesitamos pensar un poco fuera de lo convencional y tener paciencia, logrando estimular el apetito de los pequeños y que se creen hábitos de comida saludables. La inapetencia infantil es muy común y según algunos nutricionistas se caracteriza principalmente por la falta de deseo ante determinados alimentos.

problemas en la comida en los niños

Es una actitud que asumen los niños, que puede venir por los malos hábitos inducidos a los mismos, así como una mala técnica alimentaria, en casos muy aislados se puede presentar por problemas emocionales, e incluso por alguna enfermedad general. Se convierte en una situación preocupante para los padres, los que acuden al médico de forma regular buscando respuestas a este comportamiento. Muchos pediatras afirman que sucede entre los 2 y 5 años de edad, donde experimentan disminución del apetito por causas fisiológicas normales, dejando de aumentar de peso como se presentaba en el primer año de vida.

niño comiendo galletas

Por esta disminución necesitan menos calorías y por lo tanto aumentan de peso de forma gradual y en pequeñas cantidades. Durante la aparición de los dientes también se puede ver como disminuye el apetito por las molestias que sienten al masticar. La inapetencia es transitorio, aunque se han presentado casos donde los niños aumentan su apetito. No existe un alimento específico que les abra el apetito por lo que se deben buscar otras formas para que ellos mismos sientan interés hacia la misma.
Para que la hora de la comida sea agradable debemos establecer un buen ambiente familiar, desarrollando buenos hábitos alimenticios. Se pueden mantener los alimentos que resulten apetecibles, pero no apoyar algunos alimentos que los perjudiquen nutricionalmente para lograr el objetivo. También es importante hacer que disfruten de la compañía y de la comida, sentando a toda la familia y compartiendo momentos tranquilos, alejados de distracciones como la televisión, juegos, etc.

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