La relación entre la alimentación y la epilepsia es bastante estrecha y están relacionadas más de lo esperado. Una dieta balanceada y bien administrada puede ser de mucha ayuda e incluso hasta un complemento del tratamiento médico.

La epilepsia

Para iniciar nuestra recomendación de los alimentos que debes consumir y con los que debes tener precaución debemos saber de forma detallada en qué consiste la epilepsia. Cuando hablamos de epilepsia nos referimos a un trastorno que origina un aumento de el impulso electrico neuronal, esto desencadena una serie de convulsiones de forma continua y repetida. Esta afección, puede medicarse y mantenerse por medio de tratamientos donde la nutrición es la clave del éxito. Todo epiléptico debe tener una alimentación responsable y bien pensada.

Para que un paciente sea considerado epiléptico, debe haber sufrido más de un episodio de dicha condición y sus ataques deben ser reincidentes. En la mayoría de los casos la epilepsia se manifiesta entre los dos y los catorce años, aunque de igual forma podría aparecer mucho más tarde en una edad adulta.

Basicamente debes imaginar tu cerebro como una amplia red de impulsos eléctricos, en la cual hay espacio en mal estado, este produce un cortocircuito y como consecuencia tenemos un ataque de epilepsia.  Lo más lamentable es que en la mayoría de los casos no se sabe, cuando aparecerá uno de estos “cortos”, por lo que el ataque epiléptico siempre es sorpresivo.

Dietas adecuadas para la epilepsia:

Cuando hablamos de alimentación, debemos procurar que sea una dieta muy alta en grasas pero baja en proteínas y carbonos, por lo que se cataloga como una dieta cetogénica. Lo que provocará esta dieta son cambios que pueden controlar los ataques. En realidad no hay una gran cantidad de platos que no puedas consumir, sólo una lista de aquellos que son un tanto peligrosos y otra de alimentos muy peligrosos para la salud de un epiléptico.

Alimentos que puedes consumir en bajas cantidades:

Estos alimentos, contienen carbohidratos pero no en una cantidad muy grande, sin embargo se deben consumir con mucha precaución. Es muy importante que siempre estés al tanto de lo que puedes consumir y cómo hacerlo, siempre visualiza las etiquetas de las comidas y verifica la cantidad de carbohidratos que consumas: a continuación los que puedes consumir sin abusar: Alcachofas, Oreja de Mar, Espárragos, Col China, Brócoli, Repollos de Bruselas, alitas de pollo en salsa picante, repollo, coliflor, apio, quesos altos en grasa, pepino, semillas de lino, arvejas, col rizada, salchichas alemanas, liverwurst, champiñones, nueces, mostaza oriental, cebollas, aceitunas, ostras, pimientos, pimientos tipo jalapeños y habaneros, pastrami, proteinas en polvo, costillitas (mas que todo la salsa), Algunos aderezos de ensaladas, salchichas, Espinaca, salsa de soja y Salame.

Ahora bien, luego de tener en cuenta aquellos que debes consumir en muy poca cantidad, es momento de hablar de los alimentos que no deben consumirse, o en cantidades muy pequeñas y limitadas, entre ellos se encuentran: Leche, productos almidonados, como el centeno, el maiz, entre otros, estos alimentos no deben ser consumidos y mucho menos de noche. Al igual que las frutas enlatadas, jamás deben incluirse en la dieta de un epiléptico, el plátano y el higo deben consumirse en muy bajas cantidades y así lograr alcanzar un equilibrio en dicha enfermedad para tranquilidad del paciente y de la familia.

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