La hiperuricemia se presenta cuando tenemos el ácido úrico elevado en la sangre, dándole origen a un padecimiento muy temido: el ataque de gota. Este se produce al depositarse ácido úrico en las articulaciones provocando un alto grado de dolor, el cual dificulta la posibilidad de movimiento o articulación del miembro afectado.

Manteniendo una buena alimentación recomendada y estudiada por un dietista o nutricionista de acuerdo a las necesidades del paciente, se puede conseguir disminuir los niveles de ácido úrico en la sangre, posibilitando su control a fin de evitar los ataques de gota. El organismo humano es muy inteligente, por lo que siempre intenta protegerse de las sustancias que intentan causar daño a los órganos vitales. Por lo tanto, cuando el ácido úrico está muy elevado en la sangre, podría  resultar peligroso para el cuerpo, ya que este envía el exceso lo más lejos posible de los órganos vitales y del corazón, seleccionando las extremidades. De esta forma, el ácido se acumula en las articulaciones de los dedos de los pies y las manos, siendo un desencadenante para la gota. Muchas personas dicen que sufrir de este dolor es como sentir una quemadura.

El ácido úrico puede elevarse debido a varios factores endógenos, los cuales son producidos por el cuerpo, o exógenos, que son adquiridos a través de la alimentación. Si queremos entender cómo funciona el metabolismo del ácido úrico, debemos conocer que: el ácido úrico se forma a partir de las purinas, de quienes son responsables la Xantina y la Hipoxantina. Las purinas son producidas por el mismo organismo, ya que éste las elabora, pero mayormente se obtienen de los alimentos que la contienen. El cuerpo puede regenerarse constantemente, por eso sólo existe una vía de recuperación, donde las purinas son recicladas por el propio organismo. En situaciones normales, una parte de las purinas se utilizan para regenerar las células del organismo, mientras que la otra parte se elimina en forma de ácido úrico.

El problema se presenta cuando la eliminación natural del ácido úrico a través de la orina es muy pobre. Por esta razón, tener exceso de ácido úrico y no eliminarlo, determina su concentración en la sangre y provoque la hiperuricemia, por lo tanto la cantidad que debe continuar circulando en la sangre es limitada, dando inicio a dos problemas comunes: la acumulación de ácido úrico en las articulaciones, en forma de cristales que puede causar un ataque de gota, o la cristalización del ácido úrico en la orina formando esas molestas piedras en el riñón.

Si queremos minimizar el ácido úrico, debemos tomar en cuenta muchos factores en nuestra alimentación, los cuales podemos manejar como beneficiosos. Es necesario actuar tomando en cuenta los factores que influyen en la formación del ácido úrico, así como también de la eliminación del mismo del organismo.

Para incrementar su eliminación por la orina, podemos estudiar la influencia del pH del organismo para reducirlo y si el ácido eliminado no es mucho, se corre el riesgo de que se formen piedras en el riñón.

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