Cuando nos referimos a la presión arterial estamos hablando de la fuerza con que la sangre viaja por el cuerpo. Cuando es muy elevada, nuestra salud cardíaca se puede ver comprometida, por lo que es necesario hacer algunos ajustes en el  estilo de vida que llevamos y una buena dieta para garantizar una salud íntegra. Si la presión es muy baja, nuestra salud también se ve comprometida, por lo que en ese caso debemos buscar la forma de regular los niveles de manera efectiva.

En cualquiera de los dos casos, debemos tener en cuenta cuáles son los alimentos que aumentan la presión arterial para así reducir su consumo o añadirlos a nuestra dieta dependiendo sea el caso.

Mantener una dieta con exceso de sal puede ser una de las principales causas del aumento de la presión arterial, por lo que si sufres de hipertensión, es necesario que regules al máximo su ingesta con algún sustitutivo en la dieta. Mientras que si sufres de tensión baja debes buscar alimentos que aumenten la misma de manera natural en tus comidas, pero con moderación. Los alimentos como encurtidos o productos deshidratados son altos en contenido de sal, lo que debes tener en consideración si te gustan este tipo de comidas.

Los embutidos como el chorizo, las salchichas o el jamón, son altos en sal, por lo que pueden influir de forma directa e importante en los niveles de tensión arterial. Al sufrir de presión alta se deben reducir al máximo su ingesta, optando por productos bajos en sodio, en donde se pueden consumir algunas alternativas más ligeras como el pollo o el pavo, contrario a cuando se padece de hipotensión. Otros alimentos que pueden aumentar la tensión arterial son las bebidas con cafeína, tales como el café, refrescos, tes, etc; son ricos en cafeína, por lo que aumentan la frecuencia cardíaca afectando directamente la presión arterial.

Quienes sufren de una condición contraria, tienen permitido el consumo de un par de tazas de café y tres tazas de té negro o té verde, lo que puede resultar beneficioso para la salud en general. Las carnes grasas, con más de 10% en su contenido, también pueden favorecer el aumento de la presión arterial. A pesar de esto, se recomienda mantener un consumo equilibrado en cualquiera de los dos casos, ya que se presenta el riesgo de sufrir otros problemas de salud como colesterol y triglicéridos elevados. Si sufres de hipertensión será mejor que optes por las carnes magras.

El chocolate, así como las bebidas con cafeína pueden mejorar la frecuencia cardíaca debido a su contenido de teobromina, por lo que se debe evitar al máximo en aquellos pacientes hipertensos, y por el contrario añadirse a la dieta de los hipotensos. Se recomienda un chocolate con 70% de cacao o más, ya que tiene bajo contenido graso y puede aportar muchos beneficios al  organismo. Por último debemos mencionar el alcohol. Una copa de vino puede ser beneficiosa para los pacientes de tensión baja, sin embargo en el caso de los hipertensos todas las bebidas alcohólicas se deben restringir al máximo, ya que aumentan de forma significativa la presión de la sangre.

Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here