No importa que tan bien te alimentes, durante el embarazo, debes adaptar tu alimentación para llevar esta hermosa etapa. Las embarazadas deben incrementar de forma sustancial la cantidad de proteínas que consumen, de igual forma se debe aumentar la cantidad de minerales, como el hierro y vitaminas como el ácido fólico, con el fin de que el bebé crezca sano y fuerte. Las madres deben consumir unas cuantas calorías de más, con el objetivo de que el feto en crecimiento se alimente lo mejor posible. Obviamente deben ser calorías saludables y no grasas.

La comida chatarra debe ser limitada durante todo el embarazo, pues es importante  que siempre le des protagonismo a las vitaminas y minerales, ya que son vitales para la salud de tu bebé. Se sugiere mantener un equilibrio, debido a que comer más calorías no significa que debas comerte 5 hamburguesas y 7 helados al día, no. Por el contrario es perjudicial para la salud de tu pequeño y la tuya; las calorías que debes integrar se espera que sean sanas, como por ejemplo una ensalada con aceite de oliva y aguacate. Saca de tu mente el dicho popular que reza, que debes comer por dos.

Por otra parte hay que chequear el peso desde el inicio del embarazo, si cuando tomas el primer peso éste es el ideal, no  tienes que preocuparte entonces por aumentar la cantidad de calorías que consumes.

Durante el embarazo los alimentos ricos en fibra son tus grandes aliados, ayudan a tu digestión y te ayudan a combatir el estreñimiento. Consume fibra vegetal, esta la encuentras en las frutas y las verduras, al igual que en los granos. No sólo te ayudará sino que además te saciará más, para que así puedas controlar el peso.

Agua: Una madre debe estar hidratada al 100%, ella necesita hidratación y el bebe también por igual, así que a tomar mucha agua.

Es de vital importancia agregar a la dieta una gran cantidad de frutas, verduras y granos, elije bien qué es lo que comprarás, y es sumamente importante que leas siempre la tabla nutricional de las etiquetas de los productos que vas a consumir. Las legumbres y las nueces también hacen grandes aportes a tu salud, como regular el colesterol y mejorar el humor.

La espinaca, las zanahorias crudas, la lechuga y la acelga nunca pueden faltar en tu dieta, éstas contienen una gran cantidad de vitaminas y minerales que ayudarán con el desarrollo de tu bebé. La batata y la patata al horno, acompañadas de unos ricos champiñones y un delicioso pollo al horno, pueden ser un excelente almuerzo y muy sano.

Las manzanas, los plátanos, las peras y los melocotones, son buenas opciones si lo que deseas es algo dulce y saludable. Estas son fuentes de fibra, potasio, vitaminas, minerales y son absolutamente deliciosos. Las nueces, las semillas de girasol, las pacanas, las almendras y las semillas en general también son excelentes para tu organismo, además te ayudan a controlar la ansiedad.

Puedes agregar a tu dieta avena, si es caliente mejor, esta es una excelente cena si la acompañas con leche de soja o desnatada. Un buen emparedado con pan integral también es una buena opción. Para darte un gusto puedes agregar palomitas de maíz a tu dieta, pero eso si, sin mantequilla.

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